KTCZoom 11
Karma
Curso inspirado en extractos del libro The future is open
de Chogyam Trungpa Rimpoché
Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez
Sábado 26 de septiembre de 2020
¡Grabar!
¡Tashi Delek para todos!
Me alegra mucho verlos de nuevo por aquí y en buen estado de salud, con buen ánimo y dispuestos a acompañarme en esta sesión de hoy sobre el tema del karma.
1.
Comencemos con una breve sesión de meditación.
Instrucciones y sesión de 20 minutos
2.
C. En la sesión pasada comenzamos a escuchar enseñanzas de Trungpa Rimpoché sobre las “cinco skandhas” o las “cinco diferentes etapas de desarrollo del ego”; el “proceso mental” que tiene su climax en el surgimiento de la “idea” de “yo”, de la “idea” de “yo” que todos tenemos y de la que nos valemos para ver el mundo y existir en él.
Es necesario que entendamos bien este proceso, porque es a partir de esta “idea de yo” que creamos karma para nosotros y contribuimos a que otros también lo hagan. De modo que comenzaremos por repasar lo que vimos el sábado pasado.
Mientras le daba una revisión final a este material y deseando poder explicarlo de manera más gráfica y clara, se me ocurrió que podríamos comenzarlo como si fuese un cuento diciendo algo como esto... fíjense bien. Me recuerda los cuentos de hadas... Era una vez, un reino donde todo lo que había era espacio, puro espacio, un cielo infinito, pura apertura, y allí estaban presentes “potencialmente”, “todas” las posibilidades de creación. Espacio, espacio básico, fundamental, infinito. Traten de ubicarse ahí.
Sin embargo, la conciencia que lo habitaba y cuya misma naturaleza compartía, comenzó a desconfiar de la apertura de ese espacio. La desconfianza la llevó a “imaginarse separada” del espacio y a encontrarse de pronto en otro reino -separado del espacio- donde ella existía como idea, como “la idea de yo”, pero, -porque claro, como la situación básica había cambiado, ahora existía un “pero”- creía que existía separado, como “yo”, y, que ahora, lo hacía acompañado de temor.
Ese temor que experimentaba le generaba la necesidad de “definir”, de “darle forma” a las cosas, a los seres, a las situaciones, a las circunstancias, a las ideas, experiencias y fenómenos en general, para sentir que existía como un ente separado, y sentirse seguro. Entonces decidió “congelar el espacio creando formas de ver la realidad a su manera” y creyó que, al hacerlo, al mantenerse siempre muy ocupado con sus “proyecciones”, estas le confirmaban que existía como creía hacerlo, como “yo”. Esta es la primera skandha, la skandha de la (1) “forma”, la primera etapa del desarrollo de “la idea de yo”.
C. ¿Congelar el espacio? ¿De qué espacio está hablando? ¿Lo tienen claro?
Debemos discutir esto antes de continuar para poder comprender las etapas siguientes.
Si alguien desea intervenir puede levantar la mano.
3.
El siguiente proceso consiste en que esa idea de “yo” de la que venimos hablando decide desarrollar tres estrategias para establecer y proteger su territorio: la agresión, la pasión y la indiferencia o neutralidad. Estas tres estrategias constituyen la segunda skandha o la segunda etapa de desarrollo: la skandha de las (2) “sensaciones”, lo que sentimos, pero Trungpa Rimpoché aclara que aquí, la sensación es obviamente bastante primitiva y diferente de las sensaciones o los sentimientos relacionados con las emociones.
La primera estrategia empleada por “yo” está basada en la neutralidad o la indiferencia. Es una cierta clase de ignorancia que está tratando de salir hacia afuera y expandir sus tentáculos para sentir el territorio que le rodea, sin embargo, “yo” desarrolla una máscara o una armadura, la cual es como tener tentáculos insensibles, dice Trungpa Rimpoché.
“Yo” desarrolla esta insensibilidad de modo que, de tocar un área sensible, no tenga que involucrarse ni corra el riesgo de herirse a sí mismo. Así que hay cierta insensibilidad al tratar de expandir sus tentáculos. Esta es una clase de ignorancia más activa que el proceso inicial de congelar o solidificar del que hablamos anteriormente.
Ahora vamos con la segunda de las estrategias. Algunas veces, se necesita algo más. “Yo” necesita alimentarse para vivir, y eso está conectado con la estrategia básica de la pasión: el tratar de atrapar y devorar. En este caso, la pasión es el proceso muy general, fundamental, de magnetizar y atrapar.
Si “yo” sintiese que ya es rico no haría esto, comentaba Rimpoché, pero tiene una sensación de pobreza o ansias; de no ser lo suficientemente fuerte o de no estar probando su existencia a nivel básico. “Yo” siente que el mecanismo de supervivencia que utiliza no es suficiente, de modo que hace un gesto patético tratando de atrapar, de magnetizar otras cosas, trata las cosas como de su propiedad y quiere atraparlas, sostenerlas, quedarse con ellas. Tal mecanismo es como el animal con cientos de tentáculos extendidos para sentir las cosas tratando de atraparlas y hacerlas suyas.
La tercera estrategia, la agresión, es otra experiencia de pobreza. “Yo”, siente que no puede sobrevivir, y, por lo tanto, tiene que estar en guardia contra cualquier cosa que signifique una amenaza para su propiedad o su alimento. También siente que, en las situaciones, debe apurarse tanto como pueda.
Esta clase de speed o aceleramiento básico está involucrado en agresión. Si “yo” está consciente de que algo está amenazando su existencia, lo más drástico de hacer es tratar de correr lo más rápido posible tratando de encontrar toda forma posible de alimentarse. Ese aceleramiento básico es expresión de su agresión y es otro esfuerzo patético.
C. Si alguien desea hacer una pregunta o quiere que volvamos a leer algún párrafo, por favor levante la mano.
4.
La siguiente etapa consiste en reforzar esta rudimentaria clase de sensación a través de la (3) “percepción”, la tercera skandha. Ahora “yo” trata de desarrollar una eficiente red de comunicaciones estableciendo un centro desde el cual poder comunicarse con las áreas a su alrededor. Aquí se da un asunto de consciencia de “centro”. Hay un centro y ese soy “yo”. La base de la percepción es que está fundamentada en “mi”.
Con la primera skandha, dice Rimpoché, “yo” se estableció a si mismo y también a su territorio. Con la segunda skandha, diseñó una estrategia para lidiar con su territorio utilizando la agresión, la pasión y la ignorancia. Ahora, con la tercera skandha, la perspectiva o la visión del “yo” se torna más sólida.
La tercera skandha, la skandha de la percepción, está basada en la sensación personal de que ya ha reportado lo que está sucediendo de manera eficiente al centro de comando; sin embargo, “yo” también tiene que organizar una estrategia que el centro de operaciones envíe hacia afuera, hacia los territorios adyacentes, de modo que la percepción y el percibir son otras extensiones de “yo” y sus proyecciones.
5.
Más allá de eso está el desarrollo de la cuarta skandha, (4) “concepto”. Hasta este punto “yo” ha venido utilizando principalmente la intuición. La misma ignorancia, así como la sensación y la percepción, son procesos intuitivos en el sentido de que funcionan utilizando una cierta clase de radar que siente su territorio, su área. Ahora “yo” utiliza el intelecto para establecerse con más firmeza; “yo” nombra las cosas intelectualmente.
Como tiene una gran cantidad de colecciones de cosas llevándose a cabo dentro de sí, como tiene mucho material ahí, puede categorizarlo, etiquetarlo, nombrarlo. Esto es hacer las cosas de “manera oficial”, por así decirlo. De modo que la cuarta etapa o skandha de “yo” es el concepto.
C. ¿Está todo claro hasta aquí? ¿Alguien desea intervenir?
6.
Sin embargo, el concepto tampoco es suficiente. Tiene que haber un patrón muy activo y eficiente para poder mantener a la intuición y al intelecto de “yo” funcionando juntos. Esa es la quinta y última de las skandhas en el desarrollo, (5) “la consciencia”. La consciencia en este caso incluye a todos nuestros procesos de pensamiento, así como también a las emociones, pero, lo que llamamos “emociones” en este contexto, consiste en elementos de sensaciones y sentimientos, intuición y cierto elemento de intelecto que “valida” las emociones.
Aun cuando la estructura de “yo” ha sido muy eficiente, fundamentalmente, de alguna manera, siempre hay conflicto entre la administración y la ignorancia central misma. Es algo así como cuando el ministro del reino se vuelve más poderoso que el monarca mismo. Ese parece ser el punto donde las emociones se tornan dolorosas porque no estamos muy seguros de nuestra relación con ellas. Cuando “yo” se siente amenazado por las emociones, hay una gran lucha ante la posibilidad de perder la identidad, de modo que el dolor de las emociones proviene de aquí y también es parte de la conciencia.
Aquí sigue algo muy importante. Rimpoché dice que las emociones son el punto fuerte del ejército de “yo”. Son los generales, por decirlo de algún modo. Los pensamientos subconscientes, los sueños diurnos y los pensamientos cotidianos constituyen el ejército de “yo”, el cual lo mantiene constantemente ocupado. Todos estos son parte de la quinta skandha de la consciencia.
C. Si alguien desea intervenir antes de cerrar este punto y pasar al siguiente, puede levantar la mano.
7.
Ahora bien, la meditación juega un papel muy importante aquí, afirma Rimpoché. Cuando trabajamos con la idea de ”yo” no comenzamos inmediatamente a lidiar con la ignorancia básica, o con el “yo” básico mismo. Eso es como tratar de derrumbar una pared de ladrillos de un solo golpe, hay que hacerlo más bien ladrillo a ladrillo. Comenzamos utilizando como escalón el material del que disponemos, el que tenemos a la mano. Esa es la práctica de la meditación, la cual comienza trabajando con el proceso de los pensamientos y las emociones.
Es importante entender que el intelecto y las emociones no son vistas como algo malo que tenemos que desechar. El problema es la forma en la que “yo” los utiliza. La meditación simplemente consiste en utilizarlos de una manera diferente, eso es lo que está detrás de la idea de las emociones convirtiéndose en sabiduría, lo cual es una analogía alquímica de convertir plomo en oro; de hecho, no es cuestión de convertirlos en algo distinto sino de verlos desde un ángulo diferente.
Las emociones o cualquier proceso mental, incluyendo a las emociones, los procesos de pensamiento y todo lo demás, pueden ser utilizados como parte de la sabiduría. Se convierten en sabiduría en el estado mental despierto. Simplemente están ahí, pero tienen un sabor diferente cuando son vistos por el estado despierto. Las emociones mismas no son el estado despierto de ser, pero son parte de su color, por decirlo de algún modo.
La definición de budeidad es “despierto”, despierto sin temor alguno, como opuesto a la paranóica ignorancia de “yo”. En el estado despierto, nadie experimenta a otro afuera. Uno “sabe”; no tiene que asegurarse de estar despierto durante el día. Simplemente está siendo despierto.
En los sutras, cuando el Buda enseña, puede que utilice las palabras “yo” y “mi” para referirse a sí mismo. Pero es importante entender que esto es una expresión de lo que es llamado la “sabiduría de la consciencia discriminativa”, una sabiduría que puede percibir toda el área de las cosas tal cual son. Esta sabiduría trasciende el “yo”, pero no es que no haya nada ahí. Hay una mayor consciencia de las cosas tal cual son.
C. ¿Alguna pregunta antes de concluir por hoy?
Dedicación del mérito
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