13. KTCZoom
Budismo, mente y meditación
Curso inspirado en enseñanzas de Khempo Karthar Rimpoché, Anam Thubten, Chogyam Trungpa Rimpoché y la Upasika Kee Nanayón.
Martes 16 de mayo 2023
Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez
¡Tashi Delek, bienvenidos todos!
En el Buda, en el Dharma y en la Noble Sangha
voy por refugio hasta alcanzar la iluminación.
Que, a través de esta práctica, de la generosidad
y de otras acciones virtuosas,
pueda realizar el Buda para beneficio de todos.
(tres veces)
1.
Primera sesión de meditación
C. Comenzaremos la sesión de meditación de hoy, preparando la mente con la práctica de shámata durante diez minutos. Pasados esos minutos, les avisaré y simplemente dejaremos que la mente repose en la quietud de su propio estado natural durante diez minutos más, tratando de recordar las directrices del lama Anam Thubten y de Khempo Karthar Rimpoché:
-Se trata de un entrenamiento “gradual” con el que buscamos transformar la mente
-Le permitiremos a nuestra mente un descanso profundo; la dejaremos que repose en su propio estado natural sin ningún esfuerzo de nuestra parte. Simplemente dejaremos que la mente sea lo que ya es.
-Recordaremos que el descanso profundo es una experiencia que tiene que “darse por sí misma”, que tiene que “pasar por sí misma”, por lo que no debemos buscarla.
-Descansar quiere decir “parar todos los esfuerzos mentales”, incluyendo el esfuerzo de buscar, de meditar, de analizar y tratar de aferrarnos a una idea sobre algo.
-Simplemente aflojamos y abandonamos, es decir, nos brindamos la posibilidad de permanecer en el reposo profundo, en ese estado natural de la mente sin que tengamos ni siquiera que tratar de averiguar de qué se trata.
-No tratamos de ubicarla en un estado de quietud, simplemente la dejamos reposar en sí misma.
-Cuando dejamos que la mente repose de esta manera, “no enfocamos”, no enfocamos en alguna parte dentro de nosotros, no enfocamos en alguna parte fuera de nosotros.
-Tampoco especulamos, no pensamos esto o aquello. No incurrimos en una “falsa meditación” o involucramiento mental donde lo que queremos es “mantener nuestra idea de lo que está sucediendo”.
-Recordemos que, así como cada persona crea y vive en su propio estilo de samsara, también tenemos la tendencia a “crear nuestra propia idea” de vacuidad, de lucidez, de liberación, de iluminación, y, cuando estamos en meditación, inconscientemente vamos tras ella. Esto es lo que Rimpoché identifica como una “falsa meditación”.
-Es en ese profundo descanso donde surge una hermosa “quietud” que constituye el punto desde donde podemos vislumbrar algo de la mente luminosa y finalmente ser sólo eso: pura quietud.
-Tampoco permitimos volvernos inconscientes. Aprovechamos esta oportunidad para dejar atrás el error de “asociar” reposo, descanso y quietud con “ausencia de consciencia”. Porque, al contrario, cuando permitimos que la mente alcance un reposo natural sin ser disminuida su inherente facultad de reconocimiento, su propia claridad verá su propia naturaleza.
20 minutos de práctica en total
2.
La búsqueda y el arte de disfrutar de la vida
Uno de los mensajes atemporales del Buda es que la vida humana es extremadamente preciosa y también, breve. Eso es cierto para todos independientemente de nuestra edad. El tiempo siempre está corriendo. La vida es como el rocío sobre las hojas en la mañana; se disuelve rápidamente.
Algunas veces, cuando contemplamos este misterio nos preguntamos si habrá un propósito detrás, y, sabiendo que la vida es extremadamente corta y preciosa, algunas veces nos dejamos llevar por nuestro deseo de hacer algo significativo con ella.
Sin embargo, aunque suene extraño al principio, preocuparse de que la vida sea significativa es un poco como preocuparse por el insomnio; mientras más nos preocupamos, más sueño se nos escapa. Al final, es mejor olvidar nuestras grandiosas ideas.
Se ha dicho que practicar verdadera espiritualidad es olvidarse de si mismo, comenta el lama.
C. ¿Qué entienden ustedes por “olvidarse de si mismo”; por qué creen ustedes que puede ayudar olvidarse de uno mismo?
Mi primera impresión es que tiene que ver con dejar de estar tan centrados en nosotros mismos; dejar de estar pensando tanto todo el tiempo, abrir nuestra mente y nuestros corazones a la existencia del resto de los millardos de seres que pueblan los reinos de existencia; que debemos vivir conscientes de que ¡no somos los únicos, ni tampoco los más importantes!
Por otra parte, nos ayuda, porque, al vivir tan encerrados en nosotros mismos nos perdemos de lo que realmente está sucediendo frente a nuestras propias narices. Como lo hemos comentado, la vida nos pasa por delante y no nos damos cuenta de ello. Desperdiciamos la vida por andar perdidos en la inconsciencia.
Una vez que realmente sabemos cómo olvidarnos de nosotros, sigue diciendo el lama, lo que queda es una paz extraordinaria; esa paz lo abarca todo y siempre está presente. Está en nosotros hacernos disponibles a eso, todo lo que necesitamos hacer es presentarnos a ese encuentro.
Hay que aprender a disfrutar de la vida, dice Anam Thubten. Puede que esto suene realmente simple; también es totalmente ordinario porque no hay nada espiritual acerca de eso. No tiene que ver con elevados logros espirituales, pero disfrutar de la vida tampoco significa volverse decadente. Disfrutar de la vida está acompañado de tener un espíritu de celebración y alegría en toda la infinita cantidad de manifestaciones de vida.
Con esa actitud nuestra vida se torna agradable, la luminosidad de esa paz interior fluye libremente y, ese pensamiento persistente de que “es duro ser humano” finalmente nos deja tranquilos. Cuando realmente sabemos cómo disfrutar de la vida todas nuestras búsquedas llegan a su fin.
C. “Espíritu de celebración”. Esto me hizo recordar que en estos días hablé con una persona en la que identifiqué que, a lo largo de la conversación, sostenía la “tendencia” a resaltar los aspectos negativos de sus experiencias y a darle poca importancia o ninguna a los positivos.
Me decía, por ejemplo, que todo el dinero que había hecho en la semana con su trabajo había tenido que gastarlo en pagar deudas pendientes, y le comentaba que algo parecido sucedía por aquí, porque veía que, tan pronto entraba algo de dinero, inmediatamente salía, pero que, sin embargo, me alegraba de haberlo tenido, que eso es lo que debemos hacer; que, en lugar de quedarnos viéndolo como algo negativo, más bien ver lo afortunadas que somos de haber tenido con qué pagar!!!
Tenemos infinidad de razones para celebrar nuestras vidas, incluso dentro de la mayor adversidad, porque la vida no trata tan solo de las circunstancias que nos rodean sino de nuestra relación con nuestra propia interioridad, de la forma en que nos relacionamos con nuestra propia mente.
Participación
Hasta entonces hemos venido buscando felicidad, iluminación, el fin del sufrimiento, pero buscamos esto y aquello sin encontrarlo y la lista sigue creciendo. Esta interminable búsqueda es la causa de dolor y de agonía en cada uno de nosotros, pero es algo tan sutil que puede que no estemos conscientes de eso.
Mientras sigamos manteniendo esta búsqueda en nuestra mente, seguirá estando presente esta sutil sensación de dolor, de dolor conceptual, dolor existencial, y no sabremos cómo disfrutar realmente de la vida en cada uno y todos sus momentos.
C. Lo veo también como ausencia, como carencia, como ausencia de sí mismo. Esa sensación de que algo nos está faltando aun cuando tengamos una estable situación a nivel material.
El acto de “buscar” es una forma de hábito, dice el lama, porque usualmente no obtenemos lo que andamos buscando. Cada vez que pensamos que lo tenemos, termina no siendo lo que buscábamos y la búsqueda continúa. Ahora podemos comenzar a ver que toda esta noción de “disfrutar de la vida” que al comienzo sonó como algo simple, resulta que no lo es tanto. Este no es un tema simple.
El Buda llamó “iluminación” a ese estado de consciencia en el que todas las nociones de búsqueda terminan. Lo llamó “nirvana” y no tiene ninguna ubicación. Es el que ya está aquí, justo ahora, el estado iluminado de nuestra mente en el cual no hay más esfuerzos, no más esperanzas, y tampoco temores. Es liberación de toda clase de esperanzas y temores y, al que podemos acceder ahora mismo si estamos dispuestos y listos.
C. Nirvana: “estado de consciencia en el que todas las nociones de búsqueda terminan, en el cual no hay más esfuerzos, no más esperanzas y tampoco temores. Es el que ya está aquí, justo ahora, y al que podemos acceder ahora mismo si estamos dispuestos y listos para que ocurra”.
C. “Vivir libres de esperanzas y temores” ¿Cómo se sienten ante este planteamiento? ¿cómo lo entienden? ¿por qué es tan importante liberarse de esta tendencia tan arraigada en la mente humana?
Participación
Cuando contemplo este planteamiento puedo ver que uno de los beneficios que proporciona estar libres de estos extremos es que permite que la mente esté más centrada en el momento presente.
Por otra parte, entiendo aquí a la “esperanza” como una actitud mental que tiene que ver con la “especulación” sobre el futuro. En cuanto a los temores, tenemos aquí otra tendencia dualista y, nos ubiquemos en el extremo que sea, nos divorciamos del momento y de la posibilidad de ver las cosas tal cual son.
C. Otra pregunta que es conveniente hacernos es ¿estoy disfrutando de mi vida en todos y cada momento, interna y externamente? Contemplemos la pregunta durante unos momentos. Si encontramos que no lo estamos haciendo, preguntémonos por qué no. Si la respuesta es positiva, entonces dígannos a qué se deben sus respuestas.
Participación
C. Quiero que vean la importancia de la práctica vipáshyana, del cuestionamiento, de la indagación mental, del análisis y la reflexión a través de la meditación. Una vez que hemos centrado la mente, que esta se ha aquietado y finalmente la dejamos reposar en su propia naturaleza, podemos proceder al análisis. Esta secuencia es sumamente importante y constituye la médula de la realización mahamudra.
Uno de los más poderosos métodos para dejar de buscar es el cuestionamiento profundo; este puede conducirnos a un descubrimiento. Podemos abandonar todas las formas de búsqueda y ver claramente cuán fácil es la libertad.
Algo que también nos podemos preguntar es: ¿necesito más sufrimiento? ¿tengo suficiente sufrimiento? Estoy seguro, dice el lama, que el 99% de nosotros dará la misma respuesta: sí; hemos sufrido suficiente, queremos poner fin al sufrimiento ahora mismo si existe un método natural o una técnica que esté disponible para nosotros. Para algunos afortunados, esa metodología consiste en el estudio y la práctica de la meditación budista.
Participación.
