5. KTCZoom 

Budismo, mente y meditación

Curso inspirado en enseñanzas de Khempo Karthar Rimpoché, Anam Thubten, Chogyam Trungpa Rimpoché y la Upasika Kee Nanayón.

Martes 14 de marzo 2023

Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez

¡Tashi Delek, bienvenidos todos!

Oración del refugio

En el Buda, en el Dharma y en la Noble Sangha

voy por refugio hasta alcanzar la iluminación.

Que, a través de esta práctica, de la generosidad y de otras acciones virtuosas,

pueda realizar el Buda para beneficio de todos.

1.

Primera sesión de meditación

Instrucciones respecto a la postura

C. -Finalmente hemos llegado al encuentro con este momento en que nos sentamos dispuestos a entregar la mente a la meditación. Dejamos todo atrás; el celular, las diligencias pendientes, los problemas laborales, los asuntos familiares. Nada de eso es necesario aquí, nada de eso hace falta aquí, por el contrario, serían un verdadero estorbo y serio impedimento a la meditación.

-Si estamos sobre un cojín, nos sentamos sobre el borde delantero del mismo y cruzamos las piernas de modo que un pie quede delante del otro y ambas rodillas descansen sobre la colchoneta.

-Seguidamente buscamos enderezar la columna. Para esto, colocamos las palmas de las manos hacia abajo sobre las rodillas, enderezamos los brazos y llevamos el torso un poco hacia atrás. Los brazos derechos nos sirven como palancas evitando que nos encorvemos. Deben mantenerse derechos pero sin presión.

-Empujamos la barbilla un poquito hacia atrás

-Pegamos suavemente la lengua del paladar

-En cuanto a los ojos, la instrucción dice mantenerlos entornados, pero si han visto que se distraen menos teniéndolos cerrados, pueden hacerlo.

Lo importante es no dormirse. Si se dan cuenta de que tener los ojos cerrados los lleva más bien a un estado de ensoñación, entonces deben abrirlos y mantenerlos entornados.

1. Nos “ubicamos” física y mentalmente aquí, nos sentamos cómodamente, con la columna recta y, con naturalidad, centramos la atención en cada inspiración y cada expiración.

2. El foco en la respiración debe ser relajado permitiéndonos simplemente estar aquí con la respiración sin modificarla.

3. La atención está en el aire en el preciso momento en que está entrando y saliendo por la nariz.

4. Queremos reforzar la atención y la neutralidad de la mente y evitar que se distraiga con el surgimiento de estímulos internos como los pensamientos, de modo que, al darnos cuenta de estar de nuevo pensando o distraídos con algo que no sea la respiración, dejamos eso de lado y volvemos a centrar la atención en la respiración. Hacemos esto cuantas veces sea necesario. En esto consiste la práctica, en lograr que la mente se acostumbre a estar en la respiración. 

5. Mantenemos la atención cómodamente enfocada en la respiración y la mente neutral, es decir, sin preferir esto o aquello; simplemente estando aquí, tranquila. Tratamos de palpar esa tranquilidad.

6. Si el foco es pesado lo relajamos para que se sienta bien con la respiración. Relajamos el foco en la respiración y permitimos que simplemente esté allí con la respiración, que esté a gusto con la respiración.

7. Si se presenta una sensación de ansiedad, reforzamos la atención ahora en cada inspiración lenta y larga y cada expiración lenta y larga.  Mantener la mente centrada y estable en la respiración hará que se desmantele la ansiedad.

8. Nos esforzamos por mantener la mente enfocada en la respiración. Si la mente se distrae, la regresamos a la respiración. Todos estos esfuerzos conducirán a reforzar un estado mental centrado y estable

9. Ahora enfoquémonos en mantener una mente neutral a la que no le guste ni le disguste nada. Tranquilamente sentados donde estamos, nos mantenemos atentos, conscientes y enfocados en la neutralidad de la mente. Tratemos de ver cómo es la mente neutral.

10. Hagamos el esfuerzo por mantener una mente ecuánime, que no juzgue, que no establezca preferencias por una cosa u otra, que no se perturbe ante la presencia de estímulos externos o internos.

20 minutos de práctica

Participación

2.

Recordando los primeros tiempos de la meditación

C. Revisando materiales, encontré algo muy interesante que sintetiza la forma gradual en la que Chogyam Trungpa Rimpoché introdujo la meditación cuando recién empezaba a enseñar en los Estados Unidos en los años 70. Hoy lo compartiré con ustedes en forma tal que pueda servirles como meditación guiada, y, al finalizar podremos compartir nuestras experiencias.  

Estando la mente ahora un poco más tranquila, dispónganse a enfocar la atención de sus mentes en lo que van escuchando en lugar de enfocarla en la respiración como lo hicieron en la sesión anterior. Esta es una práctica fundamental dentro del budismo, de hecho, la primera, porque si volvemos atrás en el tiempo y nos ubicamos allí frente al Señor Buda, recordaremos cuán importante era el desarrollar la escucha. Es más, fue gracias a esa forma de escuchar desarrollada, que, una vez fallecido el Buda, sus discípulos pudieron organizar sus enseñanzas y salir al mundo a compartirlas porque habían aprendido a escuchar y al escuchar apropiadamente comprendían y recordaban sus palabras perfectamente.

Se mantienen las mismas posiciones corporales, pero ahora la atención va a estar en lo que van escuchando y nada más, es decir, escuchar sin elaborar comentarios interiores, sin juicios, sin conceptualizaciones. De igual modo, pueden mantener los ojos entornados lo que buscamos es que puedan mantener un cierto grado de recogimiento interior y la atención enfocada en las palabras y su contenido

 

Rimpoché comenzó por recomendarle a sus estudiantes en ese entonces, que simplemente 1) abrieran sus mentes y se relajaran; 2) que si los pensamientos los distraían podrían simplemente dejarlos de lado permitiendo que se disolviesen. Los pensamientos se disuelven al dejar de prestarles atención- y 3) que simplemente regresaran una vez más a ese estado mental abierto, atento, enfocado y relajado.

C. Cuando se habla de “abrir la mente” estamos hablando de “entregar la mente sin reservas” a lo que estamos escuchando. Sabemos que esto no es fácil de lograr porque mientras estamos “supuestamente” escuchando, lo que está ahí es una mente acostumbrada a comparar, a responder, a formular preguntas, juicios y comentarios interiores, buscando siempre “dejar huella”. ¿Huella de qué? ¿de quién? ¡De mí, por supuesto, dice cada uno de nosotros!

De modo que la práctica aquí consiste en abandonar, dejar de lado, aflojar, deshacernos de todos esos hábitos malsanos que nos privan de la posibilidad de comenzar a limpiar la mente de condicionamientos dañinos y comprender lo que escuchamos con más rapidez.

Participación

Más adelante les dio la instrucción de 4) poner una suave atención en el aire cuando está saliendo por la nariz, es decir, en la expiración. Posteriormente, teniendo en cuenta las dificultades que tenían los estudiantes con la meditación, 5) enfatizó que la respiración debe ser común y corriente, natural, no forzada para nada, y 6) la atención debe ser suave, un cierto “tocar y soltar” por así decirlo. 

Cuando se refería a la expiración, no hablaba de “concentrar” la atención en el aliento que sale sino más bien utilizar un lenguaje más fluido, algo como “tocar el aliento que sale y dejarlo ir” o de “colocar una ligera y gentil atención sobre el aliento que sale” o “ser uno con el aliento a medida que éste se va relajando hacia afuera”. 

7) La guía básica sigue siendo la de abrirse y relajarse sin agregar nada extra, sin conceptualizar, pero continuar regresando a la mente tal cual es, clara, lúcida y fresca.

8) También comentó, y esto es importante, que no se trata de estar 100% concentrados en la respiración, sino sólo alrededor del 25% de la atención para que uno pueda continuar estando consciente de su entorno y no considerarlo como una intromisión u obstáculo a la meditación, algo que sucede en las sesiones y con frecuencia los practicantes se encuentran molestos con cualquier ruido o cosa que pudiese distraerlo.

C. 25% solamente. Esto significa que la atención está en la respiración, pero como seguimos estando vivos, los sentidos están operativos, captando y captando, generando y generando sensaciones sensoriales y esto es más que normal, pero como lo comentó Rimpoché, con frecuencia, sobre todo al comienzo, los practicantes se incomodan con cualquier cosa que pase. Seguimos estando vivos durante la meditación, tendríamos que estar muertos para no sentir nada. ¿Me explico?

Participación

9) Recomendaba a sus estudiantes que, cuando se dieran cuenta de que estaban pensando “reforzaran la atención de ese “darse cuenta” de lo que estaban haciendo, porque ¿qué es lo que sucede normalmente? que estando centrados en el aliento que sale, antes de darnos

cuenta ya estamos completamente idos planificando, preocupándonos, fantaseando, idos a otro mundo, a un mundo hecho totalmente de pensamientos. Entonces, en el punto donde nos damos cuenta de que nos hemos ido, aplicamos la instrucción de reforzar la atención en la “escucha y simplemente regresamos de nuevo a centrar nuestra atención en el aliento que sale.

Reforzar la atención es un punto muy interesante en la meditación.  Es el punto en el que nosotros podemos 10) entrenarnos conscientemente en la gentileza y en el desarrollar una actitud carente de juicio.

C. “Entrenarnos conscientemente en la gentileza y en desarrollar una actitud carente de juicio”. Cada vez que nos damos cuenta de estar distraídos y regresamos la atención a la respiración, allí, en ese gesto carente de juicios y comentarios, simplemente con hacerlo, estamos cultivando gentileza, cultivando comprensión y compasión hacia nosotros mismos. Entendemos que no es fácil. Que estamos lidiando con el hábito de la dispersión, del ausentismo mental, de la distracción que venimos alimentando desde siempre. Nos tomará algo de tiempo, pero es posible lograrlo. Millones de meditadores lo han confirmado a lo largo de más de 2500 años.

Participación

La palabra sánscrita para la gentileza amorosa es maitri.  Maitri también es traducida como la apertura incondicional, amistad incondicional, así que cada vez que uno se da cuenta de lo que está haciendo y regresa a la respiración, ahí mismo estamos cultivando esa 11) amistad incondicional hacia cualquier cosa que surja en la mente y hacia nosotros mismos. Este tipo de compasión incondicional es difícil de darse, por lo que este simple y directo método para despertarla es algo precioso.

Como seres humanos, algunas veces nos sentimos culpables, algunas veces arrogantes.  Otras veces nuestros pensamientos y recuerdos nos aterrorizan y nos hacen sentir totalmente miserables. Los pensamientos atraviesan nuestra mente todo el tiempo, y, cuando nos sentamos en meditación, estamos proveyendo una gran cantidad de espacio para que todos ellos surjan.

C. De allí que algunos principiantes puede que lleguen a pensar que la meditación está haciendo las cosas más difíciles para ellos, que están empeorando, que ahora tienen más pensamientos que nunca, pero sabemos que no es así. Lo que sucede, como lo ha comentado el lama, es que al aquietar la mente se abre espacio para que surja cualquier cosa en el espacio mental.

Participación 

Tal como nubes en un amplio cielo o, como olas en un vasto océano, a todos nuestros pensamientos les es dado el espacio para aparecer. Si uno se queda pegado a un pensamiento y nos lleva lejos, ya sea que le llamemos placentero o desagradable, 12) la instrucción es la de simplemente verlo con tanta apertura y gentileza como podamos y permitir que se disuelva de nuevo en el gran espacio.  Cuando las nubes y las olas regresan inmediatamente, no hay problema, nosotros simplemente nos damos cuenta de ello y una y otra vez con una actitud abierta, amorosa e incondicional, las vemos, notamos su presencia y les permitimos que se vayan una y otra vez.

 

13) Desde el mismo comienzo es de gran ayuda siempre recordarse a uno mismo que la meditación es acerca de abrirse y relajarse con lo que sea que surgiese, sin estar seleccionando o escogiendo a qué aferrarnos o qué rechazar. Definitivamente no está diseñada para reprimir nada, pero igualmente, tampoco se pretende incentivar el aferramiento.

C. Creo que el grave error que cometen muchos meditadores es que limitan su práctica a los momentos que pasan sentados en el cojín o sobre una silla. Por eso, es que no progresa su práctica, porque no lo están haciendo como debe ser. Esta metodología fue diseñada por el Buda, la puso en práctica en sí mismo, vio que funcionaba y la comunicó a sus discípulos, pero lo hizo con la intención de que, así como él, la convirtieran en su forma de vida, que nunca se separasen del estado meditativo atentos, centrados y conscientes. Aprendemos meditación para vivir en meditación. De otra manera no tiene mayor sentido.

Participación

En cualquier caso, el punto es 14) no tratar de liberarnos de nuestros pensamientos, sino más bien de ver su verdadera naturaleza.  Los pensamientos nos mantendrán a nosotros girando en círculos si caemos en ellos, pero realmente son como imágenes de un sueño;  son como una ilusión, no son en realidad tan sólidos como parecen.  Ellos son, como dijimos, simplemente pensamientos.

A través de los años, Rimpoché continuó refinando las instrucciones sobre la postura.  Dijo que, 15) en la meditación, luchar nunca es una buena idea.  Así que, si nuestras piernas o espalda estaban doliendo, se nos decía que estaba bien moverse.  Sin embargo, se evidenció claramente que, trabajando con la postura apropiada, a uno le era posible llegar a sentirse mucho más relajado y centrado en su cuerpo haciendo sutiles ajustes. Grandes movimientos proporcionaban confort durante unos cinco o diez minutos y luego nosotros queríamos movernos de nuevo.

Al principio encontramos muy excitante esta meditación.  Es como un nuevo proyecto y pensamos que, si lo hacemos, quizás todo aquello que no queremos con nosotros va a desaparecer y nos volveremos personas abiertas, que no juzgan y que son incondicionalmente amistosos.  Pero luego de algún tiempo la sensación de proyecto se disuelve.  Uno simplemente encuentra tiempo cada día y uno se sienta con uno mismo. 

16) Regresamos una y otra vez a la respiración, a través del fastidio, de la incomodidad, del miedo y del bienestar.  Esta perseverancia y repetición   -cuando es hecha con honestidad, un simple toque, con humor y gentileza- es su propio premio.  Una vez que conocemos esta instrucción, podemos ponerla en práctica, de ahí en adelante, lo que sucede depende de nosotros. Ultimadamente, todo se reduce al asunto de 17) qué tan dispuestos estamos a despertar, qué tan honestos con nosotros mismos queremos ser.

Participación

Dedicación del mérito

Que todos los seres puedan tener felicidad y las causas de la felicidad

Que todos puedan alejarse del sufrimiento y de las causas del sufrimiento

Que nunca se separen de la sagrada felicidad que no conoce sufrimiento

Que abandonen el apego hacia unos y la aversión hacia otros

Y puedan realizar la igualdad de todo lo que vive.