9. KTCZoom 

Budismo, mente y meditación

Curso inspirado en enseñanzas de Khempo Karthar Rimpoché, Anam Thubten, Chogyam Trungpa Rimpoché y la Upasika Kee Nanayón.

Martes 18 de abril 2023

Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez

¡Tashi Delek, bienvenidos todos!

Me da mucho gusto verlos de nuevo por aquí.

En el Buda, en el Dharma y en la Noble Sangha

voy por refugio hasta alcanzar la iluminación.

Que, a través de esta práctica, de la generosidad y de otras acciones virtuosas,

pueda realizar el Buda para beneficio de todos.

(tres veces).

1.

Primera sesión de meditación guiada

-Comencemos por sentarnos apropiadamente.

-Ahora buscamos enderezar la columna

-Empujamos la barbilla un poquito hacia atrás

-Pegamos suavemente la lengua del paladar

-En cuanto a los ojos entornados.

-Ubicados” física y mentalmente aquí, habiendo dejado todo atrás.

-Sentados cómodamente, con la columna recta y, con naturalidad, centramos la atención en cada inspiración y cada expiración.

-El foco en la respiración debe ser relajado permitiéndonos simplemente estar aquí con la respiración sin modificarla.

-La atención está en el aire en el preciso momento en que está entrando y saliendo por la nariz.

-Al darnos cuenta de estar de nuevo pensando o distraídos con algo que no sea la respiración, dejamos eso de lado y volvemos a centrar la atención en la respiración.

-Mantenemos la atención cómodamente enfocada en la respiración y la mente neutral, es decir, sin preferir esto o aquello; simplemente estando aquí, tranquila.

-Si el foco es pesado lo relajamos para que se sienta bien con la respiración, para que esté a gusto con la respiración.

-Hagamos el esfuerzo por mantener una mente ecuánime, que no juzgue, que no establezca preferencias por una cosa u otra, que no se perturbe ante la presencia de estímulos externos o internos, una mente que esté bien en ella misma.

15 minutos de shámata

2.

Permitir que la mente descanse

Me parece que, antes de entrar de lleno en la práctica misma, nos vendría bien a todos profundizar un poco más en las directrices que nos proporciona Anam Thubten con respecto a la práctica del “descanso profundo” o, lo que conocemos como “permitir que la mente descanse en su propia naturaleza”.

Esta práctica está directamente enfocada en la realización de la liberación porque una de las claves, de los secretos para realizar la liberación, consiste precisamente en dejar de buscar y reposar en el estado natural de la mente.

C. Cuando trataba de entender esto de “dejar de buscar”, pude ver que tiene que ver o implica “ausencia de esfuerzo”, y que quizás, para algunos de ustedes pudiese resultar más fácil de entender partiendo de allí: “ausencia de esfuerzo”.

El “dejar de buscar” puede algunas veces ser un mensaje bastante confuso porque nosotros no podemos realmente encontrar nada a menos que lo busquemos, comentaba el lama. En esta vida, tan lejos como la mente racional puede recordarlo, todo es logrado y actualizado llevando a cabo enormes cantidades de esfuerzo, de búsqueda e investigación, de modo que la mente racional puede quedar bastante confundida y perpleja, cuando escucha que la clave secreta para descubrir la liberación es, de hecho, el dejar de buscarla.

C. Ahora bien, como practicantes podríamos preguntarnos por qué no podemos buscarla. No podemos buscarla porque no es algo que podamos fabricar, dice Anam Thubten, es una experiencia que tiene que pasar por sí misma y sucede cuando hay un auspicioso sincronismo de una correcta receptividad y el punto justo en nuestra consciencia.

De modo que la liberación sucede naturalmente cuando, gracias a la meditación, nuestra verdadera naturaleza, ese innato estado iluminado de quién somos, es visto, visto completamente, no conceptualizado sino visto, probado, entonces la liberación ya está presente allí.

C. Una vez más, las enseñanzas destacan la importancia de la experiencia personal. De muy poco valen lo que leemos, lo que escuchamos y lo que vamos comprendiendo con el paso de los años, si no llevamos todo eso al campo de nuestra vida diaria. Tenemos que aplicarlo permanentemente para poder ver que sí funciona; de otro modo, seguiremos repitiendo palabras que no sabemos realmente lo que significan porque hablan acerca de algo que no hemos experimentado.

La liberación ya está danzando en el escenario, en la plataforma de nuestra conciencia, pero ¿cómo podemos experimentarla ahora mismo? ¿Hay un método?, de hecho, comentaba el lama, hay muchos métodos. Uno de ellos es expresado en este viejo decir: “Descansa en el estado natural de la mente”.

Este método es poderoso, dinámico y transformativo. “Descansa”, por supuesto, tiene muchos significados, pero en este contexto, “descansa” no está hablando acerca de la forma ordinaria de descansar. No significa simplemente tirarse en un sofá y descansar con los pies en alto. No se trata de ese tipo de descanso sino de un descanso profundo.

 

En este contexto, sigue diciendo Anam Thubten, “DESCANSAR” quiere decir “PARAR TODOS LOS ESFUERZOS MENTALES”, incluyendo el esfuerzo de buscar, de meditar, de analizar y tratar de aferrarnos a algo.

C. Fíjense que, en las prácticas que conocemos, como por ejemplo la misma shámata, buscamos mantener la atención en la respiración; cuando hacemos la práctica contando hasta 21, buscamos mantenernos atentos al conteo; si la instrucción es mantener la atención sobre un objeto externo específico como por ejemplo la imagen del Buda, entonces buscamos eso. Siempre estamos buscando algo específico en cualquiera de estas prácticas.

Pero cuando emprendemos la práctica del descanso profundo o dejar que la mente repose en su propia naturaleza, no tenemos que buscar nada; tampoco tenemos que tratar de librarnos o lograr algo, agrega el lama; simplemente aflojamos y abandonamos, es decir, dejamos ir todos los esfuerzos mentales, y nos brindamos la posibilidad de permanecer en el estado natural de la mente sin que tengamos ni siquiera que tratar de averiguar de qué se trata.

C. ¿Pueden ver la diferencia? Hacemos todo lo contrario. No hay nada a qué aferrarnos para mantenernos atentos y conscientes. Aquí se trata de darle un descanso profundo a la mente, dejarla reposar, sin intervenir, sin modificarla, abandonar todos los esfuerzos mentales, simplemente permanecer tranquilos, reposando en la quietud.

Participación

 

Esas son las buenas noticias, sigue diciendo Anam Thubten, porque ahora no seremos el agente responsable que se va a asegurar de que la iluminación vaya a surgir a tiempo. Ese es un gran alivio ¿no es cierto? ¿Somos acaso los agentes responsables de que el sol se levante a tiempo en la mañana? No. No lo somos. De la misma manera, no tenemos que ocuparnos de este asunto de la iluminación.

Cuando se habla de dejar de buscar, estamos descansando totalmente sin la más mínima sensación de esfuerzo.

Entonces, créanlo o no, nos dice el lama, brillará la iluminación. La mente condicionada se disuelve sin gran alboroto una vez que permitimos que la liberación surja en nosotros simplemente descansando, descansando profundamente.

C. Personalmente, encuentro que este es un punto muy importante porque nos conecta directamente con una de las características distintivas del nacimiento humano: la tendencia a vivir permanente ocupados.

Tanto física como mentalmente, eso es lo que hacemos todo el tiempo hasta que nos damos cuenta y comenzamos de manera consciente a debilitar ese hábito mental aflojando, abandonando, dejando ir los pensamientos que van surgiendo momento a momento y también la compulsión de estar ocupados en algo que, al pensar equivocadamente que estamos perdiendo el tiempo, hemos llegado a ver como el estado natural de vivir la vida.

¿Por qué nos sentimos tan bien cuando vamos al campo y caminamos tranquilos sin apuro o estamos allí a la orilla del mar, tumbados reposando en el ir y venir de las olas? Porque, al menos por unos minutos, disminuye la compulsión de tener que hacer algo con nuestro tiempo y nos permitimos estar en el momento libres de conceptualizaciones y cosas pendientes.

En nuestra vida diaria, aun cuando estemos ocupándonos de lo que tenemos que ocuparnos a nivel físico, mentalmente podemos dejar ir, abandonar, aflojar la tendencia a estar pensando en algo todo el tiempo y abrir espacio interior para que haya sólo eso: espacio.

 

C. Hagan el esfuerzo por incorporar estas instrucciones a sus vidas. Los beneficios son incalculables. El estar simplemente en el momento presente, ocupándonos de lo que tenemos que hacer en ese preciso momento y nada más. Hacer esto momento a momento sin repasar el pasado, sin fantasear respecto al futuro. Sólo aquí y ahora. Participación

 

Mientras esté presente el acto de buscar ya sea un dios, la verdad, o el ser eterno, sigue diciendo el lama, no sólo no lo habremos hallado, sino que, de hecho, más bien nos habremos alejado con gran rapidez. Es en ese profundo descanso donde surge una hermosa “quietud” que constituye el punto desde donde podemos vislumbrar algo de la mente luminosa y finalmente fundirnos con ella.

 

Muchas personas en oriente se volvieron renunciantes y vivieron alejados de las distracciones mundanas para estar en esa quietud. Nosotros no tenemos que volvernos renunciantes para profundizar nuestra relación con ella sino practicar, porque a medida que nuestro amor por esta quietud crece, encontramos muchos momentos cada día para sumergirnos en ella. Muy pronto, nada de lo que sucede exteriormente tendrá el poder de distraernos de ella; de hecho, todo sirve como portón de entrada a esa experiencia.

Es tiempo de que despertemos a la fragilidad de la existencia humana, sabemos que no hay certeza de que vayamos a estar aquí mañana, entonces, ¿cuál es el punto en prolongar nuestro sufrimiento? ¿Podemos vivir con más amor y más alegría? La respuesta no yace en tener la mejor técnica o el mayor conocimiento sino en nuestra innata habilidad para despertar a esa mente luminosa ya presente.

Participación

3.

Khempo Karthar Rimpoché sobre la práctica de Mahamudra

C. Quisiera compartir con ustedes unas palabras de Khempo Karthar Rimpoché sobre la práctica del mahamudra para que podamos ampliar aún más nuestra comprensión inicial de esta práctica.

Rimpoché comienza diciendo que el punto de partida de cualquier práctica auténtica es el deseo profundamente sentido de liberarse del samsara y que, por eso, es que este camino depende de 1) comenzar por reconocer lo que el samsara verdaderamente es, y 2) saber por qué queremos liberarnos de él.

C. ¿Saben ustedes lo que es realmente el samsara? Más bien, pongámoslo así: ¿qué es el samsara para ustedes? porque cada mente construye su propia versión de samsara.

Participación

Si hacemos surgir ese deseo de liberación entonces seremos capaces de practicar toda clase de instrucciones profundas, sigue diciendo Rimpoché. Una vez que estamos en el camino de ese modo, entonces, vida tras vida iremos progresando y luego de haber alcanzado la budeidad nosotros mismos, continuaremos regresando para beneficiar a otros.

 

Todos somos muy afortunados al tener la oportunidad de encontrar tantos seres realizados quienes, aun cuando ellos mismos han alcanzado el perfecto despertar mucho tiempo atrás, siguen apareciendo entre nosotros, en algunos casos como bodhisattvas reconocidos, en otros como personas ordinarias, e incluso, en otros casos, como animales, etc.

Sus habilidades para renacer de esta manera, y poder beneficiar a seres como nosotros, quienes somos afortunados de encontrarlos, comenzó con ese anhelo inicial de liberación, y el desinteresado y altruista deseo de conducir a otros a ese mismo estado de realización.

Una vez que hemos desarrollado este punto de partida, este sincero deseo de libertad, lo que necesitamos es practicar mahamudra. Mahamudra es simplemente el término que equivale a “dejar que tu mente sea lo que ya es”. Sabes lo que es tu mente. Es la que piensa, la que siente la que experimenta. Sin embargo, nosotros estamos constantemente tratando de alterar nuestras mentes.

Para practicar mahamudra deja que tu mente sea lo que es sin intentar cambiarla o alterarla de alguna manera.

No trates de ubicarla en un estado de quietud, simplemente déjala reposar en sí misma. Cuando dejes que tu mente repose de esta manera, no enfoques, no enfoques en alguna parte dentro de ti, no enfoques en alguna parte fuera de ti. No especules. Tampoco pienses, “¡Oh, esta mente es lúcida!, “Esta mente es vacía”, “Esta mente es la unidad de lucidez y vacuidad”, o “Mi mente es como esto”, etc. Resumiendo, no caigas en una falsa meditación o involucramiento mental, donde estás intentando mantener una idea.

Por otra parte, tampoco te vuelvas inconsciente. Si dejas que tu mente repose en ella misma, a su propio modo, encontrarás que su capacidad para estar atenta y consciente de sí misma sigue estando allí. La habilidad natural de tu mente de reconocer lo que está ocurriendo dentro de ella no va a disminuir o ser impedida por dejar que repose naturalmente. Al permitir que la mente alcance un reposo natural sin ser disminuida su inherente facultad de reconocimiento, tu mente verá su propia naturaleza -que ahí no hay nada, nada que ver, ningún objeto de reconocimiento.

Participación

 

4.

Meditación dejando que la mente descanse profundamente 

10 minutos

Participación

 

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Table

Description automatically generated

Dedicación del mérito

Que todos los seres puedan tener felicidad y las causas de la felicidad

Que todos puedan alejarse del sufrimiento y de las causas del sufrimiento

Que nunca se separen de la sagrada felicidad que no conoce sufrimiento

Que abandonen el apego hacia unos y la aversión hacia otros

Y puedan realizar la igualdad de todo lo que vive.